Guerra del Pacífico aún presente en nuestra historia

El 8 de octubre de 1879 el almirante peruano Miguel Grau murió en un desigual combate contra la flota chilena en la costa de Bolivia, en una guerra que todavía tensa las relaciones entre estos países.

La Guerra del Pacífico comenzó el 14 de febrero de 1879 por disputas entre Chile y Bolivia por el salitre (mezcla de nitrato de sodio y nitrato de potasio) del Desierto de Atacama, muy cotizado entonces como fertilizante agrícola y materia prima para la pólvora. El salitre era explotado por mineros chilenos en Antofagasta, capital del departamento boliviano del Litoral, donde el 95% de los habitantes eran chilenos.

Bolivia fijó en 1878 un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre que exportaba la minera chilena de Antofagasta, infringiendo el tratado de límites 1874. La minera se negó a pagar y el gobierno confiscó sus bienes. El día que los iba a subastar, la escuadra chilena ocupó Antofagasta sin disparar un tiro. Santiago dijo que recuperaba un territorio al que había renunciado porque Bolivia había violado el tratado de límites.

Perú ofreció mediar, pero luego reveló que tenía desde 1873 un tratado secreto de alianza militar con Bolivia.

La primera fase de la guerra se disputó en el mar entre Perú y Chile. Bolivia no tenía marina ni buques de guerra aunque poseía 400 km de costa. Hubo dos grandes batallas navales el 21 de mayo de 1879 en Iquique, donde murió el capitán Arturo Prat, que ahora es el máximo héroe naval chileno.

Grau, que derrotó a Prat, murió cuatro meses y medio después. Su blindado “Huáscar” fue acorralado en Punta Angamos, cerca del puerto de Mejillones, entonces de Bolivia, unos kilómetros al norte del Trópico de Caprico

Un cañonazo del acorazado chileno “Cochrane” mató a Grau al inicio del combate. Su tripulación resultó diezmada. “Las dos terceras partes de sus oficiales de guerra, muertos o heridos. La mitad de sus oficiales de mar, artilleros y marineros, fuera de combate”, escribió el periodista peruano Guillermo Thorndike en su libro “1879”.

El “Huáscar” cayó en manos del enemigo y volvió a combatir con la bandera chilena en su mástil. Ahora es un museo flotante anclado en una base naval del sur de Chile. Perú pagó un alto costo en esta guerra que no provocó: una ocupación de Lima durante tres años y la pérdida de la ciudad de Arica y de la región de Tarapacá, rica en minerales.

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