El virus ataca a la primera línea: 19 salubristas infectados y 2 muertos

“Haga la indemnización para mis hijas. Mis hijas no tienen padre, soy yo. Ayúdenme por favor para que indemnicen a mis hijas. Me estoy muriendo. Acá me están atendiendo muy lento, muy tarde…”, se oye en una grabación atribuida a Disneyda Vare Suárez, de 43 años, la enfermera que falleció el pasado jueves por la mañana después de infectarse con coronavirus.

“Yo estoy aquí en el hospital Pampa de la Isla, por favor, Disneyda le habla, qué pasó que no están llamando para que me atiendan pronto… por favor… me siento mal”, continúa la voz de agonía. Esas fueron algunas de las últimas palabras de la enfermera que trabajaba en Roboré, Santa Cruz, y que tenía tres niñas a su cuidado.

Ella es la segunda enfermera que muere en Santa Cruz a causa de la pandemia. La primera, de 36 años y con un embarazo de 26 semanas, falleció el miércoles 8 de abril. 

 La enfermedad ha comenzado a golpear al personal de salud boliviano. Hasta el momento se ha reportado, incluyendo las dos fallecidas, 21 trabajadores en salud contagiados y varias decenas de casos sospechosos. Sin embargo, el Ministerio de Salud tiene un registro muy por debajo de esa cifra. Desde esta cartera de Estado se indicó que hay sólo nueve casos confirmados.

 El ejecutivo del Sindicato de Ramas Médicas de la Salud Pública (Sirmes) La Paz, Fernando Romero, informó que en este departamento  se confirmaron tres casos: uno en Patacamaya y dos en la ciudad. 

 El dirigente del Sirmes Oruro, Víctor Araoz, indicó que en su departamento había cinco trabajadores infectados. Mientras que en Santa Cruz  se registraron 11 casos más.   

Pero lo más preocupante, según Romero, es la cantidad de personal en salud infectado que no se conoce, pues tan sólo en La Paz hay alrededor de 60 casos con síntomas que no pueden ser confirmados por falta de pruebas y reactivos, por lo que estas personas sólo están en aislamiento mientras tanto.

“Te aseguro que hay más gente contagiada, pero no hay forma de saber. No hay diagnósticos. Hablamos con  el Ministerio de Salud para ver qué se puede hacer, para aunque sea recurrir al sector privado donde averiguamos que está a 870 bolivianos la prueba, estamos viendo cómo financiar esto, pero aún no tenemos respuesta de las autoridades”, expresó el dirigente con tono de preocupación. 

Desde que la pandemia atacó a Bolivia se observó la insuficiente cantidad de pruebas (aunque el Ministerio sostenga lo contrario) y de insumos de bioseguridad. Esta situación fue aliviada en parte, pero no del todo.

 “Para nosotros es muy doloroso lo que ha sucedido con la enfermera de Roboré. Nosotros tenemos una sola responsable: la falta de equipos personales de protección que tiene el personal de salud en los establecimientos”, manifestó el presidente del Colegio Médico de Bolivia, Cleto Cáceres.

Página Siete