Justicia fallida

Escrito por: Hermes Flores Egüez.

Si la Justicia falla, falla el Estado, esto implica que la organización del país no cumple la necesidad básica de que la sociedad que lo conforma sienta que la justicia existe y que la protege.

En Bolivia la situación crónica que tenemos no tiende a mejorar, los últimos acontecimientos reportados en el sistema judicial, son alertas fugaces que sirven de motivo para hacer política, ineficaz y sin resultados. La estructura judicial como solución plantea una Ley para garantizar la no injerencia política en la justicia, como si no estuviera ya contemplado en las leyes que el Órgano Judicial es independiente y debe administrar justicia con imparcialidad. Este tipo de reacciones, no es más que un reflejo de sumisión, en una coyuntura en la que se somete y se someten al poder los actores judiciales de turno.

La apariencia de que se trabaja por la justicia, de que se busca reformarla, en los hechos muestra todo lo contrario, el poder político sigue detrás de cámaras asustando, persiguiendo e impidiendo que los jueces sean objetivos.

Es muy difícil contar con autoridades judiciales independientes cuando se les baja el sueldo, cuando se los persigue por no estar a tono con la voluntad de los poderosos, por eso cuando hablamos de justicia independiente, no solo nos referimos al hecho de fallar conforme a Derecho, sino que hay que analizar si existe las condiciones que permitan que se materialice.

De inicio, se debe comprender que ningún cambio en el sistema judicial se producirá sino hay la voluntad de Gobierno de permitir al Órgano Judicial que se recomponga, para ello el Estado debe demostrar, no con Cumbres, no con unos cuantos ilustres, no con organizaciones sociales, no con los altos jerarcas de la justicia, sino con la coordinación con las bases de trabajadores que tiene la esperanza de mejores días para ellos y para quienes acuden al sistema de justicia en busca de tutela, se debe inyectar recursos económicos, humanos idóneos para la adecuación judicial, pero principalmente es el Estado quien debe en el marco de la división de poderes, respetar y hacer respetar el sistema de justicia, sin que la crisis le sirva a los políticos para salir en los medios, en altas comisiones de autoridades que en los hechos no hacen más que salir en la televisión y los medios digitales.

Si la Justicia es fallida, el Estado también.