Una mujer de Zimbabue logró rescatar a su pequeño hijo de las fauces de un cocodrilo metiendo sus dedos en la nariz del animal salvaje. La madre, quien también fue mordida en la mano, refirió haber seguido un consejo de sus mayores sobre cómo lidiar con estos reptiles.
Maurina Musisinyana, de 30 años, estaba pescando con su hermana en las inmediaciones del parque nacional Gonarezhou cuando oyó el grito de su pequeño hijo Gideon, quien jugaba con su hermano en la orilla del río Runde, según relató. La mujer se acercó y vio que el menor había sido atrapado por un cocodrilo, que lo arrastraba hacia el agua.
Tras ver esta escena, la madre reaccionó presionando sus dedos contra los orificios nasales del animal, al tiempo que usaba su otro brazo para liberar la cabeza de su hijo de las mandíbulas del reptil.
En declaraciones al canal ZBC News de Zimbabue, Musisinyana comentó que sus mayores le enseñaron que ejercer presión sobre la nariz de un cocodrilo le hace perder su fuerza.
El animal soltó al pequeño y mordió a la mujer en la mano, antes de regresar al agua. Gideon quedó con lesiones en la cara que le hicieron complicado respirar, por lo que fue llevado al hospital por su madre. El doctor revisó al pequeño y aseguró que este responde bien a la medicación.
“Aún el día de hoy sigo sin creer que he rescatado a mi hijo”, señaló la madre al citado canal.
No solo en Zimbabue se han registrado incidentes con cocodrilos en los últimos días: en Ruanda, otro país de África, un hombre que no respetó la cuarentena por el coronavirus fue devorado por uno de estos reptiles.
LR