Evo en Chimoré: “No vengo a vengarme de nadie, solo quiero que me dejen trabajar”

El expresidente Evo Morales y su acompañante Álvaro García Linera fueron recibidos este miércoles por una masiva concentración de militantes en el aeropuerto de Chimoré, donde el exmandatario aseguró que retorna a Bolivia después de un año sin ánimo de venganza.

“No soy vengativo, no vengo a vengarme con nadie, solo quiero decirles que me dejen trabajar. Somos trabajadores; justicia a manos de la justicia, políticamente jamás vamos a vengarnos, nuestra tarea es integrar a los pueblos”, dijo Morales.

Anunció que tendrá como centro de operaciones la población de Lauca Ñ junto a las seis federaciones de productores de coca. Morales retornó al mismo lugar donde el 11 de noviembre de 2019 abandonó el país, tras renunciar al cargo en medio de una convulsión social a raíz del fraude electoral detectado por la OEA.

También pidió a los presidentes de ambas cámaras legislativas que estuvieron en el acto y al ausente Luis Arce, hacer un acto de justicia con los detenidos y perseguidos políticos del anterior gobierno, a consecuencia de los enfrentamientos de Senkata y Sacaba.

En un encendido discurso, García Linera recordó que el año pasado gente maligna se apropió del país, quemaron la casa del presidente Evo, mataron a 34 personas en Senkata y Sacaba y 800 quedaron heridas.

Álvaro dijo que una “pandilla de ladrones” controló el país durante un año y acusó a Jorge Tuto Quiroga, Carlos Mesa, Jeanine Añez y Arturo Murillo de haber facilitado que toda la escoria política se una para destruir al Estado y destruir las conquistas sociales”. “Son basura de la historia”, apuntó.

ERBOL