Indagan compras de Romero por compra de gases

El jefe de bancada de Creemos Erwin Bazán anunció ayer que abrirá una  investigación sobre los procesos de compra de gases realizados en la gestión del exministro de Gobierno Carlos Romero. La exautoridad aseguró que sus contrataciones fueron “ejemplares” y consideró que lo que buscan es desviar la atención del caso de corrupción que compromete a Arturo Murillo.

“Tenemos información que se constituye en suficiente indicio para promover una investigación que vamos a realizar sobre la compra de gases en la gestión del señor  Romero. Los mismos gases que compró Murillo, con sobreprecio, los compró Romero, en la misma cantidad, de la misma empresa y a un precio mayor del que terminó comprando Murillo”, anunció  Bazán.

Hizo el anuncio luego de que una investigación por la compra de gases en la gestión de Murillo detectó un sobreprecio de 2,3 millones de dólares y se advirtió, dijo, que  el costo  pagado en diciembre de 2019 por esa adquisición era 700 mil bolivianos menor  a favor de Estado, que el precio que se tenía como referencia en 2018, cuando Romero era titular  de Gobierno.

Los datos se dieron a conocer el fin de semana, luego de que se envió con detención preventiva al penal de San Pedro a dos exfuncionarios del Ministerio de Defensa -un militar y un abogado-, quienes fueron aprehendidos e imputados por dos delitos en el caso que tiene como principales sospechosos a Murillo -detenido en EEUU por soborno y lavado de dinero- y al extitular de esa cartera Fernando López.

Ante estas acusaciones, Romero afirmó que no respondería las declaraciones de Bazán, a quien calificó como “un opositor tránsfuga”. Sin embargo, señaló que pedir una investigación de su gestión, sin conocer los detalles reales de las contrataciones, es  una cortina de humo para desviar la atención en el debate sobre el caso de corrupción que implica al exministro Murillo y a la gestión de la expresidenta Jeanine Añez.

“Responder es caer en la trampa y desviar el tema del debate. Murillo está viviendo su infierno porque contrató una empresa intermediaria,   que salió  con antecedentes de tráfico de armas al narcotráfico a Brasil (refiriéndose a Bravo Tactical Solutions) , y por eso pararon los primeros cuatro depósitos del Banco Central”, afirmó el exministro Romero en contacto con el periódico Página Siete.

Cuestionó el hecho de que en una primera parte del proceso de compra gestionado por Murillo, el representante de la firma intermediaria era funcionario del Ministerio de Gobierno (jefe de gabinete) y que  se haya enviado a recoger los gases a Brasil de la empresa proveedora Cóndor, con un avión de la Fuerza Aérea.

“Eso significa que al costo que han pagado ellos (en la gestión de Murillo) hay que sumar el costo de ese vuelo chárter, hay que sumar los aranceles aduaneros, el IVA y el impuesto a las utilidades y si hacen la suma se darán cuenta que el negociado era aún más escandaloso (…) Lo que puedo decir es que las contrataciones mías han sido ejemplares, pulcras, dignas de ser sistematizadas como un modelo de contratación”, sostuvo Romero.

 Sobre la acusación, ayer se conoció que   según la demanda del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Murillo se quedó con gran parte del sobreprecio. El exministro se encuentra recluido en un penal federal a la espera de una audiencia cautelar que  definirá  si puede defenderse en libertad. 

“Basándose en la revisión de las pruebas recogidas, se cree que este mensaje significa en la parte Ro a Sergio Rodrigo Méndez Mendizábal que recibiría 300 mil dólares; Ar, Arturo Murillo Prijic recibiría 600 mil dólares, pero divididos en 400 mil dólares a ser pagados en Cochabamba, Bolivia, y 200 mil dólares en Miami. Como se describe a continuación, Philip Lichtenfeld recibió de hecho 500 mil dólares y Sergio Rodrigo Méndez recibió de hecho, en beneficio propio y de Arturo Murillo Prijic cerca de 600 mil en Cochabamba”, se lee en la demanda, a la que accedió  el medio periodístico El Deber.

Página Siete