ANTONIO TERÁN CORTEZ carismático ciudadano de Yacuiba, militar retirado, funcionario público municipal, fue alcalde en 1978 después de Nilo Morales y Concejal Municipal en la gestión de 1990/91.
Durante su gestión edil hubo en Yacuiba una inusitada como torrencial lluvia que luego de varias horas comenzó a inundar los patios y las casas de la ciudad.
En medio de la más absoluta oscuridad (por qué se cortaba el servicio cuando llovia) y ante la desesperante situación que prometía continuar con truenos y relámpagos amenazando destruir casas, plazas y plazuelas, se subió personalmente a un tractor oruga y se dirigió al sector oeste de la ciudad donde comenzó a improvisar un canal de drenaje pluvial que luego desembocó en la quebrada que lleva su nombre, (sector norte de nuestra ciudad) y donde en esa época no existían aún casas ni calles urbanas.
Lógicamente semejante hazaña de toda la noche dio mucho que hablar y despertó cierta polémica que don Antonio defendía a capa y espada su proeza.
Las posteriores lluvias consolidaron el curso del agua y cuando se construyó la carretera asfaltada por la DECAVIAL POLLEDO, hubo que diseñar un puente que también quedó con el nombre del legendario personaje y con el tiempo se convirtió en bastión de las luchas por el 45% de regalías, dejando atrás el árbol del Pacara de la Av. Santa Cruz que fue mudo testigo de las primeras luchas.
Siendo joven don Antonio tenía una personalidad fuerte, saludaba con mucho entusiasmo lo que a veces asustaba a las personas que no conocían su temperamento.
Del libro «Prisionero de mis recuerdos» Inédito
Por: Eduardo Ayllón Gumiel
Historiador y escritor