El piloto orureño Josué Vidal lleva tres años demostrando que una discapacidad física no es impedimento para llegar a la meta.
Agradecido con su escudería, con la Federación Boliviana de Automovilismo (Febad) y tras este sábado, con el público de Sucre que lo apoyó a lo largo del Circuito Oscar Crespo, la competencia automovilística emblema de Sucre.
Al mando de su Toyota Corolla, con el número 524 en la categoría R2B, terminó el exigente circuito junto a su navegante, el chuquisaqueño Javier Cors.
Usuarios de redes sociales y oyentes de CORREO DEL SUR aplaudieron su convicción y llamaron a los organizadores a reconocerla.
Correo del Sur